Por: Leoncio Noboa.
Son dos ríos que nacen en la misma montaña (la Rusilla) en la cordillera central de la Republica dominicana. Uno nace en la vertiente sur y el otro en la vertiente norte. A esa ubicación se debe su nombre. Uno desemboca en bahía de Neyba (próximo al puente de Habanero y el otro en la bahía de manzanillo. (Montecristi).
Por decreto, en el 2018 se hizo un plan de manejo integrar de la cuenca del rio yaque del norte.
Este río registra unos niveles de contaminación enormes, su caudal en los periodos de estiaje (sequia) llega a niveles muy bajos por lo deteriorada que esta la cuenca aguas arriba, en donde la deforestación, el vertido de aguas residuales, los plásticos, entre otras situaciones ambientales están llevando al rio a una situación catastrófica.
Empezar el manejo de la cuenca de este río es vital y que ojalá podamos rescatar parte de su hábitat porque si no los cibaeños y la línea noroeste se van ver muy feos.
Esto mismo se debe hacer con la cuenca del yaque del sur. Los sureños somos también dominicanos. Tenemos derecho a que también se nos preserve el yaque del sur. Ahora aún más con la construcción y terminación de la presa de Monte Grande que tanta brega y dolor de cabeza nos ha estado dando.
Si no se le da un manejo adecuado, aguas arriba a la cuenca del rio yaque del sur y sus afluentes, la presa de monte grande llegara un momento que lo que va a almacenar es sedimento y contaminación, aparte de que va a compartir las aguas que sobren de la presa de sabana yegua y la misma se convertira en un elefante blanco, o sea, inútil y que no servirá ni para mirarla de lejos.
