Por: Leoncio Noboa

Lo de policial como que luce colectivo, sin embargo, lo de policía es más específico y va más al grano y la real. El significado de la palabra policía es imponer el orden en un determinado lugar, estado o sitio.  Así ha estado funcionando en nuestro país, lamentablemente.

Tal vez la palabra, en el caso de la República Dominicana debió cambiarse por establecer o introducir el orden.

A raíz del asesinato o ejecución de la pareja de esposos que venían de una actividad religiosa en Villa Altagracia, y ahora recientemente, el acribillamiento de un joven que casi imploro que no lo mataran, se han estado tomando medidas para la implementación de la tan cacareada reforma policial.  Tan es así que ya una de las cámaras legislativas aprobó el proyecto   al vapor.

Esta no debería llamarse reforma policial sino reforma de la policía. Porque lo que se quiere es, primero cambiar o modificar la mentalidad del policía desde las mismas raíces familiares. Esto supone dedicar un tiempo bastante largo, que inclusive lo tendrán que continuar otros presidentes, cosa difícil.  Y ustedes sabemos por qué.

Esto va a requerir de un periodo largo y tendido. A tal extremo que la actual policía habría que irla eliminando gradualmente y que nuevos miembros pasen a engrosar sus filas. De lo contrario la cizaña va a estar ahi siempre. Hay que hacer un chapeo bajito y total no importando las consecuencias.

No hablemos de reforma policial. Hablemos de la reforma del policía. Quien es él o ella. Cuáles son sus orígenes. SU VOCACION para ser policía.

Muchas veces olvidamos que previo a entregarse a un servicio o labor lo primero es la vocación. Esto última falta en la mayoría de los policías.

Se enganchan por un salario, por lucir un uniforme y un quepis, una pistola y un sentirse jefe en medio de una población indefensa y acorralada por un cuerpo policial que en vez de protegerla y cuidarla la persigue. muchas veces de una manera injusta llegando hasta quitarle la vida como el caso de esta pareja asesinada en Villa Altagracia y otros muchos casos de personas desaparecidas.

En el país actualmente hay cientos de ciudadanos desaparecidos que no se sabe dónde han ido a parar. Sospechamos que muchos de ellos, la policía sabe qué ha pasado con ellos mientras la desesperación y la angustia destruye a la familia.

No soñemos con esta reforma que plantea el gobierno. Tenemos que seguir luchando por una reforma más profunda que ataque las mismas raíces del mal. Que ataque las causas, no las consecuencias. Que agarremos el toro por los cuernos.