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El Recién ordenado Sacerdote Neftalí Feliz Sena Celebró su primera Eucaristía en su parroquia San Antonio de Padua de Tamayo

 

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El nuevo sacerdote diocesano Rvdo. P. Neftalí Feliz Sena celebró su primera eucaristía en su parroquia natal San Antonio de Padua de Tamayo este pasado domingo 20 de Septiembre.

Fue una celebración solemne en la que el Espíritu Santo por primera vez se hizo presente en las manos del nuevo Sacerdote en la consagración del vino y el pan convirtiéndose en el cuerpo y la sangre de Cristo.

En esta primera celebración, la predicación estuvo a cargo del Rvdo. Padre Marco Antonio Pérez, Vicario de Pastoral y Director de Radio Enriquillo. En su elocución agradeció al Padre Neftalí la invitación. Motivo al nuevo Sacerdote a mantener cualidades y valores que lo harán ser un buen Evangelizador.

Guiados siempre por la palabra, hizo énfasis a varios puntos concretos que Jesús da a conocer a sus discípulos.

Primero: “El Sacerdote es el servidor humilde de Cristo y de la Iglesia”. El sacerdote es el hombre del servicio a los demás al estilo de Jesús, que no vino a ser servido, sino a servir y dar la vida por la salvación de todos. Dijo además que el sacerdote no está hecho para buscar puestos, prestigio, poder, reconocimiento, dinero. No busca ser el primero, sino el último. Es el hombre para los demás.

Segundo: “El Sacerdote es el hombre de la entrega y el sacrificio”. Si el sacerdote es imitador y seguidor de Cristo tendrá que correr la misma suerte que él, estar dispuesto a entregar la vida cada día y sacrificarse por amor, el bien y salvación de sus hermanos en la comunidad. El sacerdocio tiene sentido solo cuando se da, se entrega y se sacrifica por amor y caridad pastoral a los demás.

Tercero: El sacerdote hombre de la acogida y de la hospitalidad

Cuarto: El sacerdote es el hombre de oración. “No tienen  porque no piden, piden y no reciben porque piden mal” (Apóstol Santiago 3,16-4). El sacerdote es puente entre Dios y los hombres. En la oración el sacerdote presenta a Dios las necesidades de los hombres. En la oración es un mediador entre Dios y su pueblo. También en la oración es donde se madura el propio sacerdocio, la propia espiritualidad sacerdotal.

Quinto: “El sacerdote, hombre sabio, defensor de la justicia y promotor de la paz.

Sexto: “El sacerdote, hombre del testimonio profético y la coherencia de vida. El testimonio es una fuerza poderosa que tapa la boca a los que critican y denigran al sacerdote, el testimonio hace creíble la palabra que predicamos.

Estas y otras más fueron las palabras alentadoras que predico el Padre Marco Pérez en la homilía.

Al finalizar la eucaristía pasamos todos al salón parroquial donde con un sabroso sancocho, vino y bizcocho celebramos con alegría este nuevo regalo que hace nuestro padre Dios a la Diócesis de Barahona.