Durante un llamamiento tras el rezo del ángelus dominical celebrado en la plaza de San Pedro, el papa León XIV, urgió a detener la espiral de violencia entre Ucrania y Rusia, e instó a que ambos países eviten los ataques a objetivos civiles.

Indicó el papa León, que siguen llegando noticias dolorosas sobre personas inocentes muertas y heridas en trágicos episodios en Ucrania y Rusia, y que se están multiplicando, cada vez más víctimas civiles, incluidos niños y niñas.

De igual manera, expresó su solidaridad «con las familias de las víctimas, los heridos y todos aquellos que sufren a causa del conflicto», y ante tanto dolor, el papa lanzó un llamamiento para que ambas partes respeten el derecho humanitario, y eviten los ataques contra objetivos civiles.

Añadió que la violencia solo engendra más violencia, que a la vez causa un sufrimiento inmenso, por lo que exhorta a detener la espiral de violencia, y dar paso a la diplomacia y al diálogo para allanar el camino hacia la paz.

El pontífice también expresó su preocupación «por la trágica situación en Sudán, en particular en la ciudad de El Obeid,» y renovó su llamamiento «a quienes están en primera línea, a garantizar la ayuda humanitaria a la población civil».

Asimismo, pidió a la comunidad internacional a que respalde esos esfuerzos, y proporcione un alivio inmediato, para convertir los corazones de quienes infligen tanta violencia, a conceder la paz tan esperada.