La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), manifestó su cercanía espiritual y solidaridad con el pueblo de Colombia, especialmente con las familias afectadas por el reciente terremoto registrado en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó.
A través de una comunicación dirigida a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, IMC, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), los obispos dominicanos expresaron sus condolencias a las familias que han perdido seres queridos y acompañaron con sus oraciones a todas las personas afectadas por la tragedia.
“Como hermanos en la fe, la Conferencia del Episcopado Dominicano manifiesta su cercanía espiritual y solidaridad con el amado pueblo de Colombia”, señala la misiva, citando el Salmo 46: “Dios es nuestro refugio y fortaleza, socorro siempre a punto en la angustia”.
La CED aseguró que permanece unida en oración con los heridos, desplazados y desaparecidos, al tiempo que manifestó su respaldo a las autoridades, organismos de socorro, personal sanitario, voluntarios y demás personas que participan en las labores de rescate, asistencia y restablecimiento.
Los obispos dominicanos también destacaron que, en medio del sufrimiento, Dios se hace presente con su gracia, amor y paz, e invocaron la intercesión de la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, para que acompañe al pueblo colombiano y fortalezca su fe y esperanza.
La comunicación está firmada por monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de San Francisco de Macorís y presidente de la CED, y monseñor José Amable Durán Tineo, obispo auxiliar de Santo Domingo y secretario general.
La Conferencia del Episcopado Dominicano reiteró así su espíritu de fraternidad y unidad con la Iglesia y el pueblo colombiano ante las consecuencias provocadas por este fenómeno natural.
