El papa Francisco llamó a la desescalada bélica en Ucrania y Oriente Medio, y denunció la «masacre» de «demasiados niños y niñas» en las guerras, y la destrucción de hospitales, escuelas e infraestructuras civiles.

En Ginebra una importante conferencia internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja por los 75 años de la Convención, y espera que ese evento despierte las conciencias, para que en los conflictos se respeten la vida y la dignidad de las personas y los pueblos.

Tras el rezo del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico, el Papa pidió también que se respete «la integridad de las estructuras civiles y los lugares de culto, en respeto al derecho internacional humanitario.

Francisco pidió continuar rezando por la paz en Ucrania, Palestina, Israel y el Líbano, para que «se ponga fin a la escalada y se priorice el respeto de la vida humana» que dijo «es sagrada».

Agregó que las primeras víctimas son la población civil, en su mayoría víctimas inocentes, niños y niñas masacradas, por lo que llamó al mundo a rezar para que cesen las hostilidades.