El Ministerio de Exteriores de Cuba denunció el pasado sábado, ante el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio, en Ginebra, las recientes «medidas coercitivas» impuestas por Estados Unidos contra sectores estratégicos cubanos, como son el de la energía, la minería y los servicios financieros.

Denunció que las recientes medidas coercitivas de Estados Unidos contra el pueblo cubano, son violatorias del Derecho Internacional, y demandó una reforma del comercio mundial que priorice el desarrollo.

La delegación cubana representada por el consejero José Ernesto Díaz Pérez, denunció ante el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio, el impacto que podrían tener las recientes sanciones anunciadas por Estados Unidos contra La Habana, calificándolas como «nuevos actos de agresión contra el pueblo.

Señaló Díaz Pérez, que el uso de la coerción tarifaria y las medidas unilaterales con fines políticos, no solo atacan a Cuba, sino que constituyen una violación flagrante del Derecho Internacional, y de las normas que rigen el sistema multilateral de comercio».

La representación cubana subrayó la importancia de la «preservación del consenso», y exigió la restauración plena del Órgano de Apelación, paralizado desde 2019 debido al bloqueo de Estados Unidos, el cual «debe garantizar un sistema de solución de diferencias justo, vinculante y con doble instancia».