Queridos hermanos y hermanas: por segunda vez me dirijo a ustedes en este tiempo cuaresmal para seguir animándoles a vivir con el mayor fervor estos días Santos en que la Iglesia, guiada por el Espíritu, nos conduce hacia la celebración del misterio central de nuestra fe: la pasión muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de la diócesis de Barahona, ha dirigido esta circular a los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y laicos que peregrinan en esta Iglesia particular, a toda la diócesis con el deseo sincero de que vivamos juntos con gozo desbordante y renovada Esperanza este acontecimiento de fe que el Señor nos regala, agregó monseñor Andrés.

Este tiempo de preparación reviste para nuestra Iglesia particular una especial densidad espiritual que nos invita a releer nuestra historia con gratitud y humildad. Cuanto más nos aproximamos a esa hora de gracia, más hemos que disponernos interiormente para que nuestras celebraciones no sean únicamente expresión de Júbilo externo, si no fruto de una verdadera renovación del corazón.

En este contexto, deseo convocar a toda la diócesis a vivir con espíritu de fe y de comunión cuatro momentos de importancia en nuestro itinerario hacia la Pascua y hacia el Jubileo diocesano:

Primero la peregrinación al santuario nacional de higüey el próximo sábado 21 de marzo. Dicha peregrinación es para nosotros un signo elocuente de fe, de pertenencia eclesial y de confianza filial en la intercesión de la Santísima Virgen. Peregrinar es ya una forma de oración, por tanto aprovechemos este espacio de fe para ofrecerle a Dios nuestro cansancio y preocupaciones; que sea un trayecto vivido con espíritu de conversión y corazón.

Ir al encuentro de Nuestra madre Protectora en su Santuario en Higüey es para nuestra diócesis y una ocasión providencial para poner en sus manos nuestra historia, nuestras luchas y nuestras esperanzas; es un momento propicio para confiarle nuestras parroquias, nuestras comunidades, los anhelos de nuestros jóvenes, las penas de nuestros enfermos, las necesidades de nuestras familias, la entrega de nuestros sacerdotes y religiosos, y el caminar entero de esta Iglesia particular que se dispone a celebrar su jubileo.

Les exhorto, por tanto, a participar en esta peregrinación con espíritu recogido, alegre y eclesial. Que cada parroquia, cada comunidad religiosa, cada movimiento apostólico y cada familia se sienta convocada a este gesto de amor auxiliar a la Madre del Señor. Vayamos como pueblo que suplica, como Iglesia que confía, como diócesis que desea ponerse abajo el manto de María para aprender de ella a la obediencia de la fe, la fortaleza en la prueba y la perseverancia en la esperanza. A los pies de la Virgen queremos pedir la gracia de prepararnos bien para la Pascua y de llegar a los Jubileo diocesano con un corazón reconciliado, humilde y disponible la acción de Dios.

En segundo lugar les motivo a animar el viacrucis zonal de los Viernes de Dolores. La contemplación del camino de la cruz constituye una de las experiencias espirituales más profundas que la Iglesia oscurece a sus hijos en el umbral de la Semana Santa. Recorrer con Cristo las estaciones de su pasión significa entrar, desde la fe en la verdad del amor con el que el señor entregó por nosotros, cargar con nuestra conexión humana herida y abrirnos el camino de vida.

En cada estación es buena El clamor de tantos hermanos nuestros que padecen la pobreza, enfermedad, la soledad, el abandono, la violencia, la incertidumbre y las múltiples formas de sufrimiento que hieren el tejido humano y social de nuestros pueblos. Por ello, participar en el Viacrucis zonal será también un acto de comunión con el dolor del pueblo, una forma de intención eclesial y una oportunidad para dejar que la pasión del Señor purifique nuestra sensibilidad pastoral.

Tercero les invito también, sobre todo a la zona de Barahona, a participar del ciclo de Conferencias Cuaresmales que se tienen en nuestra Catedral durante la Semana Santa a las 7:00 p.m. será una ocasión privilegiada para detenernos ante el Señor, escuchar su Palabra, dejarnos renovar interiormente y disponernos a vivir con mayor profundidad el misterio pascual de Jesucristo.

Los temas para dicha conferencias son los siguientes:

Lunes Santo: ENVOLVER AL SEÑOR RECORDANDO SUS MARAVILLAS

Martes Santo: DESCUBRIR EN EL DESIERTO LOS FRUTOS DE LA GRACIA.

Miércoles Santo: CAMINADAS Y LA PASCUA COMO IGLESIA RENOVADA.

Estas conferencias son para ayudarnos a vivir una cuaresma auténtica: un tiempo para volver al Señor con corazón sincero, reconocer los frutos de su gracia en medio de nuestro caminar y abrirnos con esperanza a la Pascua, para que nuestra Iglesia diocesana continúe avanzando renovada en la fe, fortalecí de la caridad y animada en la misión. Por eso, animamos vivamente a todos los que puedan hacerse presentes en la Catedral y, al mismo tiempo, extender esta invitación a otros; familiares, amigos, vecinos, servidores de la comunidad y hermanos qué necesiten una palabra de consuelo, orientación y esperanza. Que nadie se prive de este tiempo de gracia.

Por último, les invitamos a todos a motivar y participar de la Misa Crismal del Jueves Santo. Queremos que el pueblo de Dios sea renovado en esta solemne Eucaristía. Esta celebración, tan rica en significado, es una expresión preciosa de la unidad de la diócesis y de la comunión que une a pastores y fieles en una sola Iglesia convocada por el Señor.

La presencia del pueblo en torno a sus sacerdotes y a su obispo constituye un signo elocuente de comunión eclesial y una hermosa manifestación de Sinodalidad diocesana. Al disponernos a celebrar el Jubileo, será de Gran valor que nuestra diócesis pueda experimentar esta unidad visible, orante y agradecida.

Les invito, pues, con todo el corazón, a coger y a vivir con generosidad este tiempo de gracias. Que cada parroquia anime a los fieles, que en cada comunidad se despierte el deseo de participar. Necesitamos redescubrir la alegría de caminar juntos, la fuerza de orar Unidos y la belleza de prepararnos como diócesis para los santos misterios de nuestra salvación.

Encomendamos este itinerario la maternal intercesión de la Santísima Virgen María, bajo la educación de Nuestra Señora del Rosario Patrona de la diócesis.

Fraternalmente, el señor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de la Barahona.