El papa León XIV, pidió que las hostilidades en Oriente Medio «cesen cuanto antes», y transmitió su «profundo dolor» por las víctimas de los bombardeos, entre ellas «muchos niños y niñas» y un sacerdote maronita asesinado en el Líbano, mientras realizaba labores humanitarias.

El-Rahi, párroco en el sur del Líbano y capellán regional de Cáritas, murió mientras intentaba socorrer a los afectados por un bombardeo registrado cerca de su parroquia, según informaron medios vaticanos.

El sacerdote se había desplazado al lugar de los hechos tras una primera explosión, momento en el que se produjo un segundo ataque sobre el mismo punto que alcanzó al religioso, y aunque fue trasladado de urgencia a un hospital local, falleció poco después debido a la gravedad de las heridas.