El papa León XIV, instó a los cristianos a «dejar atrás controversias teológicas» y a trabajar por la unidad de la fe, proponiendo un ecumenismo «orientado al futuro» que promueva la reconciliación y el diálogo.

La carta apostólica titulada ‘Unidad de la fe’ fue publicada este domingo, con motivo del mil 700 aniversario del Concilio de Nicea, el primer concilio ecuménico de la Iglesia, y en vísperas del viaje apostólico del papa a Turquía.

En el documento, León XIV reflexiona sobre la importancia de la unidad cristiana, y llama a dejar atrás las controversias teológicas que han perdido su razón de ser para adquirir un pensamiento común, y más aún, una oración común al Espíritu Santo, para que nos reúna a todos en una sola fe y un solo amor.

Para lograr esa unidad, el pontífice explica que será necesario un «camino paciente, largo y a veces difícil», que requiera «arrepentimiento y conversión de todos.

Añadió que en la unidad de la fe, proclamada desde los orígenes de la Iglesia, los cristianos están llamados a caminar concordes, custodiando y transmitiendo con amor y con alegría el don recibido.

En su mensaje, León XIV reconoce los «importantes avances» en el diálogo ecuménico de los últimos años, aunque «la plena unidad visible con las Iglesias ortodoxas y las Comunidades nacidas de la Reforma» aún no se ha logrado.

Sin embargo, destaca que el diálogo ha permitido «reconocer a nuestros hermanos y hermanas en Jesucristo, y en los hermanos y hermanas de las otras Iglesias y comunidades eclesiales».

El papa insiste en que, en un mundo «dividido y desgarrado por muchos conflictos», una única comunidad cristiana universal puede ser un «signo de paz» y un «instrumento de reconciliación», que contribuya «de manera decisiva a un compromiso mundial por la paz».