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La juventud latinoamericana representa un potencial para «desarrollar la economía y la sociedad».

La juventud latinoamericana representa un potencial para «desarrollar la economía y la sociedad».

A juicio del académico español Rafael Puyol Antolín, la juventud latinoamericana representa un potencial incalculable para «desarrollar la economía y la sociedad», pero ese potencial no se aprovecha adecuadamente, y no es de extrañar que de vez que se produzcan estallidos sociales de la envergadura que se están produciendo no solo en Colombia sino en Chile, Bolivia y Ecuador» apuntó el actual presidente de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

Con el eco de las protestas contra el Gobierno de Iván Duque en Bogotá, el también ex rector de la universidad Complutense de Madrid planteó  algunos desafíos que desde la demografía, su especialidad, se trazan en la actualidad.

Puyol explica que la ola de protestas responde, en parte, a una juventud desatendida y sin oportunidades que podría convertirse «de verdad en un dividendo demográfico que permitiría desarrollar la economía y la sociedad».

Entiende que todavía sigue ahí una masa de jóvenes que podría tener un valor muy positivo para el desarrollo económico, si tuviese por un lado, la formación y por otro las oportunidades laborales para poder actuar como ente de crecimiento económico a través de una serie de transformaciones en el sistema de trabajo remunerado.

Apuntó que en Latinoamérica persisten «dificultades» en el mercado laboral que se traducen en «informalidad, desempleo y falta de puestos adecuados» para «unos jóvenes que aspiran a recibir un salario digno».

Insiste en que primero hay que resolver los altos niveles de informalidad laboral, un factor que a su juicio es el más problemático de Latinoamérica, así como garantizar el acceso a la educación para contrarrestar el fenómeno de los Ninis jóvenes que ni estudian, ni trabajan.