El papa León XIV afirmó, que la inteligencia artificial tiene «que ser desarmada» de las «lógicas que la transforman en dominio, exclusión y muerte», en el acto de presentación de su primera encíclica «Magnifica humanitas», dedicada a la protección de la dignidad humana ante la revolución de la inteligencia artificial.
León XIV, el primer papa que ha presentado personalmente una encíclica en un acto público, comenzó su discurso explicando que ha elegido la palabra «desarmada», porque es una palabra «fuerte», que insta a «despertar conciencias» en un momento de «gravedad» para nuestra historia
Explicó que la inteligencia artificial «está cambiando muchos aspectos de nuestras vidas» y está «fuertemente también cambiando el modo en el que se están llevando a cabo los conflictos», por lo que se siente «responsable» de tener que dar la visión de la Iglesia.
El papa agregó que la Iglesia «lleva mucho tiempo comprometida con el desarme nuclear, como un servicio a la paz y a la dignidad de la familia humana» y que, de la misma manera, «la inteligencia artificial actual exige desarme», porque «al igual que la energía nuclear, debe estar al servicio de todos y del bien común».
El papa abogó también a «construir juntos» para «orientar la Inteligencia Artificial hacia el bien común» porque «solo juntos, tanto quienes diseñan los sistemas, como los que sufren sus consecuencias, podremos construir un futuro, no para unos pocos privilegiados, sino para toda la humanidad».
Sobre el porqué la Iglesia se ocupa de esos asuntos, el papa, quien es licenciado en Ciencias Exactas, dijo que «no posee respuestas técnicas, ni pretende sustituir a quienes tienen la experiencia, pero aportan una sabiduría sobre la humanidad, que nuestro tiempo necesita con urgencia.
Por ello, concluyó con una invitación a todos los miembros de la Iglesia y de la familia humana, a aprender a escucharnos unos a otros, a afrontar con valentía los retos del presente, y a cooperar en la construcción de una sociedad más humana y fraterna.
