Habiéndose reducido desde el año 2 mil la mortalidad infantil, aumentando la esperanza de vida, la matriculación en la educación primaria y el acceso de la población a una fuente mejorada de agua.
Sin embargo, cuando se habla de desigualdad, la cifra refleja que no todos los dominicanos y dominicanas tienen igual acceso a esas mejoras y crecimiento. Al ajustar por desigualdad el Índice de Desarrollo Humano, pierde un 23.6% de su valor por las brechas existentes en materia de los servicios.
Esta pérdida o disminución en el Índice de Desarrollo Humano, está asociada a las diferencias de acceso de segmentos de la población a servicios sociales de calidad, especialmente los sectores salud y educación.
Aunque se ha avanzado en reducir la alfabetización en el país y en el acceso a seguridad social, un alto porcentaje de hogares no tiene acceso de los servicios elementales para la calidad de vida.
El país muestra una pérdida de un 44% en su desarrollo económico, debido a la desigualdad de género. El Índice de Desigualdad de Género muestra diferencias entre hombres y mujeres con respecto a las dimensiones de empoderamiento, salud reproductiva y mercado laboral.
