Con gran alegría y espíritu de comunión, la comunidad de la Parroquia San Antonio de Padua de Tamayo celebró la Eucaristía dominical, este domingo 25 de octubre, marcada por la grata visita del Padre Jorge William Hernández, Provincial de los Jesuitas, y del Padre Emilio Travieso. Su presencia entre esta comunidad fue motivo de gozo, cercanía y agradecimiento, fortaleciendo los lazos de fraternidad y el compromiso de seguir caminando juntos en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Durante la celebración, los fieles expresaron su gratitud por esta visita, que los anima a continuar viviendo su fe con esperanza, entrega y espíritu de servicio. Fue una ocasión especial para reconocer la importancia de la comunión eclesial y del acompañamiento pastoral que impulsa a crecer como comunidad cristiana.
La Palabra de Dios recordó el mandato más importante: amar al Señor nuestro Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas nuestras fuerzas y con todo el entendimiento; y amar al prójimo como a uno mismos. Este mensaje invita a renovar el compromiso de vivir una fe auténtica que se manifieste en el amor, la solidaridad y el servicio a los demás.
Que el ejemplo de San Antonio de Padua y las enseñanzas recibidas los inspiren a seguir construyendo una parroquia viva, acogedora y comprometida con el Evangelio, siendo testigos del amor de Dios en sus familias y comunidades.
“Amar a Dios y al prójimo es el camino seguro para vivir plenamente el Evangelio y transformar nuestro mundo con la fuerza del amor.”
