Esa fecha fue proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el propósito de recordar a la humanidad que, aunque la esclavitud tradicional fue abolida hace siglos, sus formas modernas aún existen, y afectan a millones de personas en todo el mundo.
Este día 2 marca la lucha contra todas las formas contemporáneas de esclavitud, entre ellas: la trata de personas, la explotación sexual, el trabajo infantil forzoso, la servidumbre doméstica, entre otros.
La fecha recuerda también la aprobación en 1949, por la Organización de las Naciones Unidas-ONU, la convención para la represión y la trata de personas, un paso importante en la defensa de la libertad humana.
La idea es concienciar, promover acciones, y exigir a los Estados que refuercen las leyes, los sistemas de protección, y la cooperación internacional para erradicar esas prácticas.
A pesar de los avances, la ONU estima que millones de personas siguen atrapadas en condiciones, que vulneran su dignidad y sus derechos básicos.
Así que, conmemorar este día, es reconocer que la lucha por la libertad y la igualdad no ha terminado, la extrema pobreza en muchos países del mundo, tiene en situaciones de vulnerabilidad y a millones de personas atrapadas, que al mismo tiempo, es una forma de esclavitud económica. Es decir, que mientras unos pocos concentran la inmensa mayoría de las riquezas, hay millones y millones que pasan hambre, desnutrición, falta de asistencia médica y medicinas para curar sus dolencias.
Es un llamado a asumir responsabilidad colectiva, para denunciar, prevenir y eliminar cualquier forma de explotación humana.
En términos generales, la abolición de la esclavitud no es sólo un hecho histórico, porque hay nuevas formas de esclavizar a las personas. Por ello, es un compromiso permanente con la justicia, los derechos humanos, la trata de personas, y contra todo tipo de explotación.
