La parroquia Cristo Rey, ubicada en el sector sávica de Barahona, ha realizado su retiro de adviento, teniendo como facilitador al sacerdote Javier Odalis Bruno. El tema que estuvieron tratando fue: Cristo ayer, Cristo hoy y siempre. Iniciando con el texto del profeta Isaías “Nos habla de una gran luz que resplandece sobre un pueblo que andaba en oscuridad y tinieblas, prometiendo alivio de la opresión y una nueva esperanza, refiriéndose a la llegada del Mesías, un niño que traería un reino de paz y justicia, trayendo una gran alegría y celebración”.

El sacerdote se refirió también a los signos que nos acompañan en estos tiempos. La corona de adviento, con ramas verdes cuatro velas que se encienden moradas y una de color rosa que simbolizan esperanza, fe y la luz que llega.

El adviento nos abre el sendero de la esperanza, se espera a Jesucristo con el corazón dispuesto, agrego el Padre Odalis, en ese retiro que el Señor quiere renovar la vida para encender la luz apagada.

También relato, que en el Adviento hay tres grandes acontecimientos: La Navidad, la Epifanía y el Bautismo. Y que Jesús nos reúne como pueblo y nosotros nos reunimos en la comunidad y que despertamos la fe con la Oración y cuando interiorizamos la Palabra de Dios. Hay cosas que nos desvían de Dios entre ellas está la ira, la soberbia y otras.

Lo importante en este Adviento es que debemos acoger con ternura al Dios, que viene a salvarnos y ayudar al necesitado. Además dijo que la luz se paga en nuestras vidas, cuando dejamos de leer la Palabra de Dios. El Adviento es un tiempo de movimiento. Dios vino, viene y vendrá. Viene en la Eucaristía y en la palabra, vendrá en gloria donde se cumple nuestra esperanza.

María de los Ángeles (Angelita), nos comentaba que los participantes salieron con conocimiento fresco sobre el Adviento, la Navidad, la Epifanía y el Bautismo del Señor. Concluyendo con la Santa Misa, que presidio el Padre Cristian Canario, mientras que el Padre Bruno Odalis, estuvo amenizando la celebración con los cantos alusivos al momento. En el altar también acompañaron diáconos y ministro.