Por: Leoncio Noboa.

Es innegable que la tarea de un profesor es sagrada, sobre todo cuando se trata de enseñar a niños que apenas empiezan a dar sus primeros pasos en la vida.
El 30 de junio, una fecha dedicada a un gran hombre, que lo dio todo por su patria: El profesor Juan Bosch. Ese gran maestro y estadista.

Hoy el ministerio de educación cuenta con más de 90 mil docentes. Maneja 325 mil millones del famoso 4% del PIB. Este monto el ministerio no ha logrado gastar el 100% en ninguno de los años desde que empezó a aplicarse dicho 4%.

Es una verdadera calamidad que con todo ese dineral todavía tenemos un déficit considerable de aulas a tal extremo que se prevé que más de 200 mil niños se quedaran sin aulas para periodo 2025- 2026 acudiendo para paliar esta situación al alquiler de locales privados o colocarlos en colegios privados.

Profesores, maestros, ustedes juegan un papel muy importante en el desarrollo educativo de la nación.

Padres, madres, tutores, abuelos, autoridades, ustedes son el timón de este barco que puede zozobrar si no lo dirigimos a un puerto seguro.

Tratemos de dar lo mejor de nosotros, dejando un poco de lado nuestras propias ambiciones de salarios, incentivos, regalos, reconocimientos.

Demos pasos a esa gran vocación que todos llevamos dentro y que muchas veces no dejamos que despierte por nuestras propias ambiciones y egoísmo.

Los niños necesitan de nosotros ahora, no defraudemos estas aspiraciones. El futuro de la patria descansa en ellos.

Los sondeos internacionales nos siguen colocando con mucho atraso a nivel educativo sobre todo en las áreas de lenguaje y matemáticas.

Los profesores van a ser evaluados en este año en su desempeño. Que ojala no ocurra una cacería de brujas y que se politice lo menos posible el proceso. Y que superen la evaluación los que realmente van a dedicarse en cuerpo y alma a esta delicada tarea de enseñar.