El dolor de nuestros hermanos también es nuestro dolor. Ante la tragedia provocada por los recientes terremotos en Venezuela, la Diócesis de Barahona se une al llamado de la Conferencia del Episcopado Dominicano para brindar apoyo a quienes hoy sufren la pérdida de seres queridos, sus hogares y sus bienes.
Como Iglesia, estamos llamados a ser signos de esperanza y misericordia. Cada aporte, por pequeño que parezca, puede convertirse en alimento, abrigo, consuelo y esperanza para quienes más lo necesitan.
Este domingo 12 de julio, en todas las parroquias de la Diócesis de Barahona, se realizará la Colecta de Solidaridad para los damnificados de Venezuela.
Abramos nuestro corazón y compartamos con generosidad. Que nuestra fe se traduzca en obras de amor, porque quien ayuda a un hermano necesitado, hace presente el rostro misericordioso de Cristo.
«La caridad no tiene fronteras; el amor de Dios nos une como una sola familia.»
