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“PARA QUE SEAN MIS TESTIGOS” (Hch.1, 8)

“PARA QUE SEAN MIS TESTIGOS” (Hch.1, 8)

Mons. Rafael L. Felipe Núñez, obispo emérito de la Diócesis de Barahona, comparte con los lectores de la guía mensual, la siguiente reflexión a propósito del mes de las misiones.

Estamos en el mes de animación de la Misión Universal de la Iglesia: “Octubre Misionero”. Y el día central es el penúltimo domingo: DOMUND, o Jornada Mundial Misionera. Este año fue el domingo 23.

El lema es: “para que sean mis testigos” (Hch.1, 8) este versículo completo recoge los tres fundamentos del mandato misionero de Jesús a sus discípulos, es decir a toda la Iglesia; por eso toda la Iglesia es misionera por naturaleza.

  1. Primer fundamento: “Para que sean mis testigos”:

Este es el mandato de Cristo. Todos los discípulos, es decir, todos los cristianos, estamos llamados a ser testigos de Cristo donde estemos, en cualquier etapa de la vida; toda la Iglesia es una comunidad de testigos, de misioneros de Cristo, cuya meta es evangelizar, ésta es nuestra identidad. Testigo es el que puede afirmar lo que ha visto, oído y vivido. El que es capaz de confirmarlo con su vida. Por eso el mártir es el testigo por excelencia. En estos últimos años ha habido mártires en diversas regiones de la Iglesia.

Siguen actuales las palabras de San Pablo VI: “el hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escuchan a los que enseñan, es porque dan testimonio”. (E.N., 41)

En la evangelización el ejemplo de vida cristiana y el anuncio de Cristo van juntos; uno está al servicio del otro. Ha habido excelentes misioneros que su vida de bondad, amistad, fraternidad, cercanía y servicio ha sido su única predicación. Son casos especiales. Estos han predicado a Cristo con su vida.

  • Segundo fundamento de la misión: “Hasta los confines de la tierra”.

Es el fundamento de la universalidad de la misión evangelizadora. Jesús habla de ir a Jerusalén, Samaria… y hasta donde haya tierra, hasta donde haya personas. Nuestro trabajo de evangelizar comienza en la propia familia, pero sigue en la comunidad, la parroquia, en cualquier parte del país, y hay que estar dispuestos a ir a cualquier parte del mundo. De nuestro país hay evangelizadores en Haití, Cuba, Nicaragua y otros países, pero también en África y Asia. Los que no podemos ir personalmente lo hacemos desde aquí con nuestro amor universal, nuestra oración, nuestra cooperación.

Todo va a depender de hasta dónde amamos a Cristo. El amor a Cristo es la medida de la misión. El amor a Jesucristo y su reino nos impulsará a trabajar para que Él sea conocido, amado, seguido, celebrado, anunciado, testimoniado por todas las personas del mundo.

La Jornada del DOMUND nos llama a abrir nuestro corazón a las dimensiones del mundo, la misión universal, hasta los confines de la tierra.

  • Tercer fundamento: “El Espíritu Santo vendrá sobre ustedes y recibirán fuerza”.

El Espíritu Santo es el protagonista de la misión. Jesús envió a los primeros discípulos, pero les dijo que no salieran antes de recibir el Espíritu Santo. Después de recibirlo en Pentecostés, Pedro tuvo la fuerza, la valentía de anunciar a Cristo a quién antes había negado y decir a los judíos: “ustedes lo mataron crucificándolo, pero Dios lo resucitó”. (Hch. 2,23-24). Los apóstoles y sucesores han transmitido el Espíritu Santo a cada bautizado. Todos lo hemos recibido en la Confirmación. Algunos además en el sacramento del sacerdocio. Para ser valientes testigos de Jesucristo. Dejémonos fortalecer y guiar por el Espíritu. El guio a Jesús y a los apóstoles. Y hoy sigue guiando a todos los discípulos en la Iglesia.

Él es la única fuerza que podemos tener para predicar el Evangelio, para ser testigos de Jesús.

Renovemos nuestra vocación misionera universal. Digámosle a Jesús: quiero ser tu testigo aquí y en cualquier parte a donde me envíe la Iglesia a evangelizar.

Mientras tanto oremos y colaboremos el domingo para sostener a los misioneros en su misión en todo el mundo.

Preguntas para reflexionar:

Qué estás haciendo para ser testigo creíble de Jesucristo?

Te atreves a ofrecerte para ir de misión fuera de tu parroquia?

Cuándo recibiste la fuerza del Espíritu Santo?

Te estás dejando guiar por El?

Terminemos rezando juntos por los misioneros la oración de la familia de Dios: Padre nuestro…

Nota: Extraído de la página 3 guía mensual de octubre 2022