Sin que ninguna autoridad ponga caso a esta situación, ya que es habitual entrar a Barahona y ver caballos, vacas y burros, pastando en la orilla de la carretera que comunica a la ciudad con Azua, Tamayo, Neiba, Cabral, Santo Domingo, entre otras.
Lo mismo pasa en el área verde en la entrada del aeropuerto María Montés, donde diariamente se ven vacas pastando, como si se tratara de un corral o una sábana.
En varias ocasiones los animales que deambulan en la carretera principal han ocasionado accidentes, pero ni siquiera esa situación preocupa a las principales autoridades.
Los Barahoneros llaman a las autoridades principales a tomar por el mango esa situación, para evitar que estos animales sigan provocando accidentes en esa vía.
