Septiembre, mes de la Biblia.
Mediante la circular 005/2024 Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de Barahona, se dirige a los sacerdotes, comunidades religiosas, laicos y laicas, consagrados, centros educativos católicos, agentes de Pastoral en instituciones de la Diócesis de Barahona.
Con gran alegría y esperanza les dirijo unas palabras de motivación al inicio de septiembre que nuestra Iglesia dedica a la Biblia. Durante este mes, la Iglesia Católica nos invita a profundizar en el conocimiento, el amor y la vivencia de la Sagrada Escritura, que es la Palabra viva de Dios dirigida a cada uno de nosotros.
La Biblia no es solo un libro más, en nuestras estanterías; es el corazón palpitante de nuestra fe, la fuente inagotable de sabiduría y consuelo. En sus páginas, encontramos la revelación de Dios, que nos habla de su amor infinito, de su plan de salvación y de su deseo de caminar con nosotros en cada momento de nuestra vida.
En este mes, los animo a tomar la Biblia en sus manos con una renovada devoción y hacer de la lectura y meditación de la palabra de Dios una parte central de su vida diaria. La Escritura es un alimento espiritual que fortalece nuestra fe, ilumina nuestro camino y nos guía en las decisiones importantes.
Les invito a participar activamente en las actividades que en cada una de nuestras parroquias se están preparando: cursos bíblicos, encuentros de reflexión, oraciones comunitarias y otros momentos de encuentro con la Palabra. Estas oportunidades no solo nos ayudarán a conocer mejor las Escrituras, sino que también nos permitirán experimentar su poder transformador en nuestra vida personal y comunitaria.
Quisiera también recordarles las palabras de San Jerónimo: «Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo». La Biblia es el medio por el cual Dios nos abre y nos revela a su Hijo, Jesucristo. Al abrir la Biblia con humildad y apertura, permitimos que Dios nos hable al corazón y nos transforme en discípulos más fieles y comprometidos. Conociendo a Jesús el Verbo encarnado nos conocemos mejor cada uno de nosotros y podemos también descubrir quiénes somos para Dios. Esta pregunta es la que proponemos como guía orientadora del mes para nuestra Diócesis.
En un mundo que a menudo nos ofrece distracciones y caminos erróneos, la Palabra de Dios es una guía segura que nos orienta hacia la verdad y nos invita a vivir según el Evangelio. Que este Mes de la Biblia sea para todos nosotros una oportunidad para redescubrir la belleza y la riqueza de la Sagrada Escritura y para fortalecer nuestra relación con Dios.
Oremos juntos para que, inspirado por la Palabra de Dios, podamos ser luz en el mundo testigos de su amor en nuestra vida diaria.
Que la virgen de la Altagracia Madre de la Palabra, nos acompañe y nos guíe en este camino fe.
En nombre de Cristo le bendice, Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de Barahona.
