La memoria litúrgica del martirio de San Juan Bautista completa la solemnidad de su natividad, que se celebra el 24 de junio. Juan es primo de Jesús, concebido tardíamente por Isabel de su esposo Zacarías; ambos eran descendientes de familias sacerdotales. Su nacimiento se sitúa unos seis meses antes del de Cristo, según el episodio evangélico de la Visitación de María a Isabel. La fecha de su muerte se coloca entre el 31 y el 32 d.C. La memoria de hoy tiene orígenes antiguos: se remonta a la dedicación de una cripta en Sebaste (Samaría), donde ya a mediados del siglo IV se veneraba la cabeza del Bautista; en el s. XII, el papa Inocencio II hizo trasladar la reliquia a la iglesia de San Silvestre in Capite de Roma. La celebración del martirio de San Juan ya estaba presente en Francia en el s. V, y en Roma en el siglo siguiente.