El Comité Permanente de Cultura de Polo y la Alcaldía decidieron dedicar de forma póstuma la edición número 17 del FestiCafé 2025, a Luisa Féliz Acosta, conocida como (Mamá Gueda), una mujer cuya vida entera estuvo ligada al café, a la comunidad y al desarrollo del municipio de Polo.

Su nombre, sinónimo de trabajo, de fe y liderazgo rural, continúa inspirando a generaciones que ven en ella el espíritu inquebrantable de la mujer del sur, que a pesar de su edad, y con algunas condiciones delicadas de salud, siempre estuvo atenta a servir de manera desinteresada.

El Festicafé que según el programa se celebrará los días 24, 25 y 26 de este mes, reafirmando el compromiso del pueblo de Polo con la identidad cafetalera, pero además, el reconocimiento a sus hombres y mujeres de trabajo.

Sus organizadores adelantan, que este año el festival no solo será una fiesta cultural, sino también un tributo a (Mamá Gueda), una mujer que transformó el café en símbolo de orgullo y esperanza.

Mamá Gueda, fue una de las principales impulsoras del café orgánico en la provincia de Barahona, promoviendo la producción responsable, y el respeto por la naturaleza.

Fue fundadora y líder de la Asociación Nuestra Señora del Amparo, integrada principalmente por mujeres campesinas, quienes bajo su ejemplo, convirtieron el trabajo agrícola en un modelo de solidaridad, de sostenibilidad y orgullo local.

Su marca, “Café Mamá Gueda”, se convirtió en un producto certificado 100 por ciento orgánico, reconocido dentro y fuera del país.

Pero más allá de la siembra, la tostada y el aroma, Mamá Gueda sembró valores: honestidad, esfuerzo colectivo y amor por la tierra. En todo momento rechazó la politiquería en las organizaciones, y defendió la educación, la salud y la dignidad de su gente, con la misma pasión con que tostaba cada grano de café: con amor, fuego controlado y ritmo campesino.

En los encuentros que promovía y realizaba Radio Enriquillo en Polo, Mamá Gueda era el altoparlante que llevaba la noticia a cada organización y casa por casa.

Sus palabras eran tan profundas y escuchadas, que trascendían el grito de la Caracola del Indio Enriquillo, tanto por las altas cumbres del Bahoruco, como en cada rincón de la parte alta y Baja de Polo.

Es decir que este año, cuando el aroma del café vuelva a llenar las montañas de Polo, Mamá Gueda estará presente, no solo en la memoria de su pueblo, sino también en el alma de quienes entienden, que el verdadero sabor del café está en la dignidad de quienes lo producen. Mamá Gueda.. hoy mañana y siempre.