El Papa Francisco se refirió este domingo a la situación de Haití, señalando que este país situado en la parte del Caribe, «está sufriendo desde hace varios años una grave crisis sociopolítica y humanitaria».
Sin embargo, el papa Francisco valoró el esfuerzo de los actores políticos y de la comunidad internacional, quienes se empeñan en buscar una solución definitiva a los problemas que afligen a los haitianos, a los cuales definió como una población «atribulada».
Asimismo, ha instado a consolidar «los procesos de paz y reconciliación emprendidos en Etiopía y en Sudán del Sur» y ha pedido que cese «la violencia en la República Democrática del Congo».
Con relación a Nicaragua, el para recordó la situación de los cristianos en ese país, donde el gobierno ha prohibido a la Iglesia católica que celebre las procesiones del Vía Crucis durante la Semana Santa.
Clamó por misericordia a quienes impiden a las comunidades cristianas a la celebración de la Pascua en circunstancias particulares, tanto en Nicaragua como en Eritrea, y pidió a Dios que se acuerde de todos aquellos a quienes se les impide profesar libre y públicamente su fe.
Además, pidió a la comunidad internacional poner sus «esfuerzos» para poner fin a todos los conflictos que ensangrientan al mundo», al tiempo que ha instado a «superar las divisiones
«Ayuda al amado pueblo ucraniano en el camino hacia la paz e infunde la luz pascual sobre el pueblo ruso’’, dijo el papa.
‘’Conforta a los heridos y a cuantos han perdido a sus seres queridos a causa de la guerra, y haz que los prisioneros puedan volver sanos y salvos con sus familias».
Asomado al balcón de la logia central de la basílica de San Pedro ante unos 100 mil fieles, el papa Francisco invitó a abrir nuestros corazones y a recorrer los caminos de la paz y la fraternidad entre los hermanos y hermanas.
El Papa presidió este domingo de Pascua la misa que conmemora la Resurrección del Señor.
