En la audiencia general del miércoles, 12 de octubre en la Plaza San Pedro del Vaticano, Su Santidad ha leído en ocho idiomas, incluido el español un párrafo del evangelio según San Juan correspondiente al capítulo quinto, versículos dos y del cinco, al nueve que narra la historia del paralitico de Behtesda.
En esta ocasión reflexionó sobre “el deseo”, invitando a todos a “pedir al Señor que nos ayude a conocer el deseo profundo de Él, Dios mismo ha puesto en nuestro corazón”.
“El deseo es la brújula para entender dónde me encuentro y a dónde estoy yendo, es más, es la brújula para entender si estoy detenido o estoy caminando, una persona que jamás desea, es una persona estática, tal vez enferma, casi muerta”… Ha reflexionado el Santo Padre:

