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El coronavirus: La develación de la crisis del desarrollo.

El coronavirus: La develación de la crisis del desarrollo.

  • La tecnología está al servicio del hombre, no el hombre al servicio de la tecnología.

El papa Francisco en la Encíclica Laudato Sí, nos recuerda que no todo lo que se presenta como desarrollo lo es, hay que recurrir a la ecología para que ella nos ayude a cuestionar ciertos modelos de desarrollo.

El modelo imperante no toma en cuenta el carácter relacional que constituye el verdadero desarrollo.

Se trata del principio fundamental del BUEN VIVIR. La vida es un todo que se conforma a partir de relaciones.

El modelo de desarrollo que hemos asumido parte de la dominación del hombre sobre el resto de lo creado. Éste se ha convertido en una meta impuesta a la que todos deben de tender.

José de Souza Silva lo explica así: “En el mundo moderno, casi todo es ordenado para el desarrollo, recursos, servicios variados son movilizados o creados para servir al «desarrollo»; a lo largo y ancho del planeta, comunidades y sociedades son ordenadas para adaptarse al desarrollo.” (José de Sousa Silva, Un día después del desarrollo” Editorial Araudura, Paraguay 2011. página 21.)

Este ideal de desarrollo se propone como la meta a la que todos estamos obligados a dirigirnos, a tal punto que quien más se acerca a esta, se le cataloga de “desarrollado”, quien no la ha alcanzado es “subdesarrollado”.

Los efectos del cambio climático: desertificación de territorios, el deshielo en los polos que provoca el cambio de temperatura y nivel de los mares, la migración forzada de especies animales, el resurgimiento de plagas y enfermedades que se creían erradicadas y las pandemias de los últimos años en la que el Coronavirus es la última que hemos vivido con los efectos por todos conocidos.

Haber experimentado esta urgencia durante varios meses, desde diciembre del 2019 cuando se veía que era en China, pero luego fue Italia y España, luego Bolivia y Sur América, hasta que nos golpeó a nosotros, Costa Rica. Esto nos ha de llevar a cambiar de mirada para comenzar a descubrir en dónde se originan estas crisis. “El frio no está en las cobijas”, como tampoco la crisis está en el coronavirus, lo que está en crisis es el modelo de desarrollo.

José de Sousa ubica su inicio en los años de 1960. De ese tiempo hacia acá, “la civilización occidental, su sociedad industrial y su paradigma de «innovación para el desarrollo» están en crisis. Caos, crisis, y cambios son las marcas registradas de un cambio de época, por las transformaciones veloces, cualitativas, profundas y simultaneas en las relaciones de producción y poder; modos de vida y cultura. Estamos vulnerables, del ciudadano al planeta. El cambio de época significa que también las premisas -verdades- que inspiraron las promesas y soluciones, de la época en crisis, constitutivas del “discurso del desarrollo”; son falsas o perdieron vigencia. Las «organizaciones de desarrollo» cuya coherencia institucional fue constituida a partir de la coherencia cultural general instituida por la visión y el pensamiento de la época previa, necesitan revisar el contexto cambiante -global, regional, local – para renovar su coherencia interna.” (Cf. José de Sousa Silva, Un día después del desarrollo” Editorial Araudura, Paraguay 2011. página 25.)

Lo anterior es lo que ha dejado al descubierto el COVID- 19 conocido como Coronavirus; este no es un hecho aislado son muchas las situaciones que nos dicen que este planeta ya no soporta el modelo de desarrollo imperante.

El papa Francisco nos recuerda en la Enciclica Laudato Si que la falla está en la lógica en la que nos han metido este modelo de desarrollo que desde la revolución industrial se ha venido practicando. En esta “se destaca un concepto del sujeto que progresivamente, en el proceso lógico-racional, abarca y así posee el objeto que se halla afuera. Ese sujeto se despliega en el establecimiento del método científico con su experimentación, que ya es explícitamente técnica de posesión, dominio y transformación. Es como si el sujeto se hallara frente a lo informe totalmente disponible para su manipulación. (Laudato Si, papa Francisco, 106.)

Que esta dura experiencia sea la oportunidad de cambiar de lógica. No estamos fuera de la naturaleza, somos parte de ella, n la ciencia ni la tecnología tienen control sobre ella; no la podemos someter porque no la dominamos. Hay que pedirle permiso a la Pacha-Mama porque no tenemos autoridad para extraer así sin más lo que la tierra contiene.

Después de la cuarentena forzada que detuvo las actividades cotidianas nos permitieron ver como las aguas de los ríos se volvían más claras, la suciedad que dejan los combustibles fósiles, se notaba por el número de vehículos que disminuyó, los niveles de ruido bajaron y las familias re descubrieron el valor del encuentro.

Que nos dejemos enseñar de esta crisis de la salud, para que seamos más conscientes que todo está relacionado, que el ser humano no es el dueño, ni la tecnología es capaz de controlar la vida.

Fuente: https://laregion.cr/noticias-de-costa-rica/el-coronavirus-la-develacion-de-la-crisis-del-desarrollo/