La norma 74-25, fue aprobada por el Congreso Nacional, después de 141 años del viejo código, quedando atrás una normativa, que por demás hace tiempo que estaba obsoleta y no respondía a los nuevos tiempos.

El código penal, cuenta con un espacio de doce meses para entrar en vigencia, es decir, que comenzará a implementarse a partir de agosto del 2026.

La reforma incluye más de 70 nuevos tipos penales o reconfiguraciones, como son: el feminicidio, genocidio, sicariato, terrorismo, ciber-acoso, estafa piramidal, inducción al suicidio, responsabilidad penal de personas jurídicas, entre otros.

Además se incluye la acumulación de penas, con un máximo de prisión de 60 años, en caso de infracciones múltiples graves.

Diversas organizaciones oficiales y de la sociedad civil, como la Procuraduría General de la República, La Finjus, la Mesa de diálogo y representación cristiana, lo califican de alinear la normativa, con las tendencias del derecho penal de nuestra Nación.

Expresan que la Ley refuerza el Estado de Derecho, además de que incorpora nuevas figuras delictivas relevantes, y combate la impunidad.

De igual manera, la Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO), calificó de trascendental la promulgación del Código Penal por el presidente Luis Abinader, respondiendo a una necesidad y demanda de la sociedad dominicana.

La nueva ley número 74-25, que instituye el Código Penal de la República Dominicana, fortalece la lucha contra la corrupción administrativa, al ampliar los plazos de prescripción, endurecer las sanciones e inhabilitar a los responsables de incurrir en este delito para ocupar cargos públicos.

Esas Instituciones indican, que lograr un nuevo código, significa un avance moral y jurídico, destacando la protección a los más vulnerables.

Auguramos éxitos, y ojalá está Legislatura resuelva los grandes vacíos que en materia penal viene arrastrando el país, que a los Dominicanos y Dominicanas, nos ha tocado como Nación.