Circular 07/2024

A: Todos los sacerdotes, religiosas y todo el pueblo de Dios.

De: Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de Barahona

UN PUEBLO PEREGRINO DE ESPERANZA QUE CENTRA SU VIDA EN EL MISTERIO PASCCUAL

Queridos Hermanos y hermanas:

En este tiempo de adviento, nos abrimos a la esperanza guiados por las palabras proféticas de Isaías quien en nombre del Señor nos anima: “Fortalezcan las manos débiles, afiancen las rodillas vacilantes. Digan a los de corazón intranquilo: ánimo, no teman, miren que su Dios vendrá y les salvará” (Is 35, 3-4).   

La Navidad es tiempo de esperanza, una esperanza que no es ingenua ni pasiva, sino activa y transformadora. En el nacimiento de Jesús, Dios inaugura un mundo nuevo, un reino de justicia, paz y amor. Este anuncio de esperanza es especialmente relevante en una iglesia sinodal, que se construye desde la escucha mutua y el caminar juntos.

Este tiempo hermoso nos desafía a trabajar juntos, en unidad y diversidad, para encarnar los valores del evangelio en nuestro mundo. Nos enseña que la esperanza se construye desde la comunidad, desde el compartir nuestras luces y sombras, y desde el compromiso con lo más vulnerables.

La esperanza cristiana es una virtud que no solo nos sostiene en las dificultades, sino que también nos impulsa hacia adelante, hacia un futuro lleno de promesas. En un mundo marcado por la incertidumbre, el cambio y en ocasiones, la adversidad, la Iglesia sigue siendo un signo de Esperanza para todos.

La Navidad, como tiempo de alegría y esperanza, nos inspira a ser una Iglesia viva, en salida, comprometida con su misión de caminar junto a la humanidad en su búsqueda de sentido, justicia y paz. En este espíritu sinodal, la comunidad cristiana celebra que el verbo se hizo carne para transformar el mundo desde lo pequeño y humilde, y acepta el desafío de ser luz en las tinieblas, portadora de la alegría y la esperanza que nacen en el pesebre de Belén.

Queridos hermanos y hermanas con espíritu sin hogar y Esperanza activa queremos vivir la Navidad en nuestra diócesis. El año 2025 debe encontrarnos renovados para coger con entusiasmo el Jubileo de la esperanza y continuar preparando el nuestro que será en el 2026.

Con esta circular estamos convocando a todo el pueblo de Dios que peregrine la diócesis de Barahona a participar en la Solemne Misa de apertura del año jubilar que será el domingo 29 de diciembre en la Catedral de Barahona. Iniciaremos con una procesión en la iglesia Santa Cruz y luego tendremos el rito de apertura y la Misa Solemne  a las 10:00 a.m. con dicha convocatoria queremos retomar la bonita actividad de la Concentración Navideña qué hace ya varios años no celebramos. Invitamos a cada zona Pastoral a elegir una presentación artística que nos servirá de entretenimiento y motivación pastoral.

Dado que es domingo y sabemos que no todos podrán participar les pedimos a los padres celebrar la misa el sábado por la tarde para los que se queden en su parroquia.

Por otra parte, la Vicaría de Pastoral siguiendo las directrices del Plan Nacional de Pastoral y se unirá a nuestra Universidad para ofrecer un diplomado de teología en el que podrán participar los misioneros que debemos formar para la misión diocesana. Cada parroquia elegirá a siete candidatos que convocaremos a un primer encuentro en enero, ya que dicho curso iniciará en febrero. Los participantes deben tener el grado de Bachilleres puesto que recibirán un título de la universidad.

Alegrémonos en el Señor qué ha querido poner su tienda entre nosotros para transformar nuestra tristeza en gozo para que caminemos Unidos en la fe y el amor como peregrinos de esperanza.

Fraternalmente, Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas,  obispo de Barahona