Hoy celebramos la fiesta de dos apóstoles: san Simón, llamado el Zelote, y san Judas, patrono de las causas difíciles. A pesar de que conocemos poco acerca de sus vidas, su testimonio sigue hablando con fuerza y profundidad.
La Iglesia celebra su fiesta el 28 de octubre, día en que se les recuerda juntos por la tradición de que evangelizaron y murieron por su fe de manera conjunta.
San Simón, después de presenciar los milagros de Jesús y recibir el Espíritu Santo en Pentecostés, dedicó su vida a la evangelización.
San Judas Tadeo, escribió la Epístola de Judas, una carta del Nuevo Testamento, y es considerado el patrono de las causas perdidas e imposibles.
Su martirio es considerado un testimonio de su fe y su vida dedicada a difundir el mensaje de Jesús.
