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UN NUEVO SACERDOTE DIOCESANO PARA LA DIOCESIS DE BARAHONA

 

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Este pasado sábado 19 de septiembre, fue ordenado Sacerdote bajo la imposición de manos y plegaria de ordenación el Diacono transitorio Neftalí Feliz Sena que pertenece a la Parroquia San Antonio de Padua de Tamayo.

En esta hermosa celebración asistieron más de 500 personas de las diferentes comunidades de la Diócesis, Seminaristas del Seminario Mayor Santo Tomas de Aquino y del Seminario Menor de esta Diócesis San Juan Pablo II. Fue también muy notable la presencia de diferentes Sacerdotes de las distintas Diócesis de nuestro país, entre otras personalidades, amigos y familiares.

Esta celebración fue presidida por el Obispo de la Diócesis de Barahona Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas y concelebrada por Monseñor Rafael Felipe Núñez, Obispo Emérito de esta Diócesis.

Monseñor Andrés Napoleón en su homilía, Exhortó a Neftalí a ser un hombre de Dios, siempre agradecido por todo lo que ha hecho en su vida. Dios será siempre tú pastor que nunca te faltara, estará ahí en todos los momentos difíciles, y te ayudará a permanecer en este camino. Dijo además que un Sacerdote es Sacerdote por siempre, por lo que debe ser amigo de todos, un ejemplo a seguir en cualquier comunidad que le toque servir como pastor.  Esta fue la primera ordenación Sacerdotal de Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas.

Al final de la celebración Monseñor Felipe Núñez, alegre por haber sido el que impulsó y acompañó hasta la ordenación Diaconal esta vocación de Neftalí, dirigió unas palabras de afecto y motivación. Le motivo a ser “siempre Sacerdote, en toda situación Sacerdote, en todo momento Sacerdote”, es decir actuar como hombre de Dios siempre. Al finalizar pidió humildemente al ya ordenado Sacerdote Neftalí que le diera su primera bendición Sacerdotal, y poniéndose de rodillas, recibió la primera bendición del Padre Neftalí.

En las palabras de agradecimiento, el Padre Neftalí mostró sentirse alegre por esta gran celebración. En sus palabras dijo “mi familia no tenía la remota idea de que yo llegaría a ser Sacerdote, y es que la vocación la tenemos desde que estamos en el vientre materno”, se declaro un elegido de Dios y un cumplidor de su voluntad.  Agradeció a todos sus amigos, compañeros del seminario, a todos los que  colaboraron para la preparación del lugar, a los que ayudaron en la liturgia, a todos los que allí se hicieron cita.

Después de la celebración disfrutamos de una buena comida y un buen vino, celebrando éste nuevo Sacerdote nuestro.